miércoles, 23 de mayo de 2018

Plagio: ¿de actualidad lo antiético?



En este vertiginoso tiempo, apoyado por las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación TIC, realizar trabajos, tareas, textos, especialmente relacionados con la escuela y la academia, es algo que presenta una gran facilidad, esa facilidad que llevada al extremo y sin miramientos éticos, nos recuerda lo expresado por Estanislao Zuleta en su Elogio de la Dificultad “…porque lo que el hombre teme por encima de todo no es la muerte y el sufrimiento, en los que tantas veces se refugia, sino la angustia que genera la necesidad de ponerse en cuestión, de combinar el entusiasmo y la crítica, el amor y el respeto” (Zuleta, s.f., p.12).
Cuestionarse, es algo para lo cual tal vez no hay tiempo o mejor aún, no hay voluntad, porque se considera más práctico aplicar el “copiar y pegar”, sin referenciar, sin poner en evidencia que el trabajo lo realizó otra persona o que no se tomó el tiempo para analizar, criticar, redactar algo con base en un documento de otro ser humano a quien le demandó un trabajo intelectual para realizar ese texto.
Y es tal la facilidad y el facilismo que hay quienes se dedican a ofertar sus servicios, a través de las diferentes redes y medios de comunicación, para realizar desde sencillas tareas hasta presentar exámenes virtuales, en nombre de otras personas, algunas que, de hecho, aceptan sin ningún reparo ético, el citado ofrecimiento. También están las personas que a nombre propio presentan obras ajenas y ¿cuál es el cuestionamiento? Pues, que todo esto es lo que se considera plagio y que, desafortunadamente, es un hecho que se ha naturalizado y no solamente por actores del campo educativo.
Por lo citado, es prudente hacer una pausa y acudir a la Ética con el fin de reflexionar hasta dónde tomar una decisión vulnera los derechos de autor e incide negativamente sobre una persona, un grupo, una sociedad en general
¿Cuáles son los términos en los que se basa la ética? ¿Por qué se toma lo ajeno, especialmente lo abstracto, como propio, sin remordimiento alguno? ¿Estamos ante una realidad donde los valores no tienen espacio? ¿Existe alguna alternativa?


Con el siguiente video se pretende brindar, brevemente una reflexión al respecto.